Iba a escribir sobre el libro estupendo que ha editado Libros del Zorro Rojo: El discurso del oso. El texto es un delicioso cuento para dos niños de Julio Cortázar que, hasta que los del Zorro Rojo lo rescataron, se fue a vivir a Historias de cronopios y de famas; las ilustraciones son una preciosidad que nos hacen caer en los caños de la casa y recorrerlos junto a su habitante por culpa de la sensible y hábil interpretación de Emilio Urberuaga, con sus guiños incluidos.
Iba a escribir sobre él, pero me topé con esta reseña de Villar Arellano en La tormenta en un vaso y creo que es mejor que lean lo que él escribe porque es lo que me hubiese gustado contar a mí.
Vayan, vayan a leer su reseña. Sobre todo, no dejen pasar la oportunidad de hacerse con el libro, aunque no haya niños a la vista; invéntense un vecino o un sobrino tercero si necesitan una excusa; ya lo agradecerán, ya.
Iba a escribir sobre él, pero me topé con esta reseña de Villar Arellano en La tormenta en un vaso y creo que es mejor que lean lo que él escribe porque es lo que me hubiese gustado contar a mí.
Vayan, vayan a leer su reseña. Sobre todo, no dejen pasar la oportunidad de hacerse con el libro, aunque no haya niños a la vista; invéntense un vecino o un sobrino tercero si necesitan una excusa; ya lo agradecerán, ya.
