El precioso logo de la cabecera lo hizo Chicho, mi hermano pequeño, desde los Estados Unidos, y me lo envió. En este sitio se pueden ver varios álbumes de creaciones suyas. A mí me encantan. Este es el sitio oficial The Art of Chicho Lorenzo: más dedicado a cuadros.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Cuando Cortázar perdió un cronopio. Lecturas veraniegas (II)


Iba a escribir sobre el libro estupendo que ha editado Libros del Zorro Rojo: El discurso del oso. El texto es un delicioso cuento para dos niños de Julio Cortázar que, hasta que los del Zorro Rojo lo rescataron, se fue a vivir a Historias de cronopios y de famas; las ilustraciones son una preciosidad que nos hacen caer en los caños de la casa y recorrerlos junto a su habitante por culpa de la sensible y hábil interpretación de Emilio Urberuaga, con sus guiños incluidos.

Iba a escribir sobre él, pero me topé con esta reseña de Villar Arellano en La tormenta en un vaso y creo que es mejor que lean lo que él escribe porque es lo que me hubiese gustado contar a mí.

Vayan, vayan a leer su reseña. Sobre todo, no dejen pasar la oportunidad de hacerse con el libro, aunque no haya niños a la vista; invéntense un vecino o un sobrino tercero si necesitan una excusa; ya lo agradecerán, ya.

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5 comentarios:

Joselu dijo...

Me has dado una idea genial. Mi hija que cumple nueve años el domingo tendrá un regalo muy especial: Libros del Zorro Rojo: el discurso del oso. Lo leeremos juntos por la noche. Gracias por la sugerencia. He leído también la reseña de Villar Arellano. Un cordial saludo.

Ana Lorenzo dijo...

Gracias por tu visita, Joselu.
Espero que El discurso del oso le guste a tu hija, pero recuerda que no siempre les gustan lo que a nosotros nos gusta... No quiero ser agorera, es solo un por si acaso. El libro en sí, seguro que os encanta. Acuérdate de no dejarla a solas con el texto si no crees que le vaya a cautivar: ya sabes que Cortázar es Cortázar, aun escribiendo para dos niños, y un puente amable puede ser la lectura en voz alta por ti o por su madre (y sé que lo haces a menudo). Además, es una costumbre que no deberíamos perder, más que para dejarles disfrutar sus propias lecturas en la intimidad. De hecho, compartir una lectura en voz alta es un placer que yo, por lo menos, prolongo: y a veces ahora son ellas las que me leen.
Un beso.

Mª Lourdes Díaz González dijo...

Me encanta cuando recomiendas un libro, yo intentaré comprarme este, aunque sea para mi. Si las ilustraciones son tan bonitas como la que pusiste en tu página, creo que disfrutaremos mi niña y yo mucho. Un besito y ánimo.

Joselu dijo...

Aquí por Barcelona el libro está agotadísimo, pero he visto algunas ilustraciones en internet y son muy hermosas. Estoy a la espera de que lo traigan. En la Fnac me lo localizaron, aunque no estaba, en los libros para niños de cinco años lo que me sorprendió. El puente de la lectura en voz alta es algo habitual por las noches en que disfrutamos de casi media hora de intimidad lectora a dos voces.

Ana Lorenzo dijo...

Lourdes,las ilustraciones son geniales. Puedes ver más en el enlace que puse a la página del blog de Libros del Zorro Rojo.

Joselu, yo también tuve que encargarlo. Lo de la clasificación por edades es algo que supongo que los editores y libreros hacen para los padres que no han tenido oportunidad de ver los libros o de informarse de ellos, y es tan subjetivo... Para mí es un texto que sí, se le puede leer a un niño de cinco años, claro; pero es que yo no pongo barreras: depende de los padres, del niño, de que se le haya empezado a leer o a contar desde bebé... Ya digo que, por ejemplo, yo, a mis hijas, les he leído poesías de León Felipe cuando han sido niñas de seis y tres años, o sin ir a adultos, Dídola, pídola, pon de Maurice Sendak, que creo que es bien difícil de entender. Supongo que en España tenemos esa carencia de tomar los libros ilustrados como libros de adulto, de forma que yo me he llegado a encontrar El proceso de Kafka (Nórdica Libros) o El golem de Gustav Meyrink (Libros del Zorro Rojo) en un sitio de nadie al lado de los cuentos ilustrados para niños de Perrault o de los cuentos para cada día de "nadie que merezca la pena ser recordado".
En Francia no ocurre eso, tampoco en Alemania ni en Gran Bretaña, tengo entendido por Darabuc. Parece que Europa nos saca ventaja en la madurez de la ilustración para adultos. Aquí es ahora cuando empezamos. Me recuerda un poco a la época de rebeldía de los adolescentes, cuando no quieren acercarse a nada que les recuerde la infancia. En cuanto maduran, son capaces de acercarse de nuevo a esa etapa sin complejos.
A ver si a los españoles se nos quitan los complejos :-)
Besos y gracias por pasaros.

 
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